Enfermedad de Alzheimer

¿Qué es el Alzheimer?
El hombre habita en su memoria

Aloise Alzheimer

¿Es lo mismo demencia senil que enfermedad de Alzheimer?

Cuando hablamos de demencia hablamos de un término general. El termino demencia implica que la persona presenta un deterioro de las habilidades mentales respecto a sus capacidades previas y que este deterioro le impide seguir con su vida de manera autónoma e independiente.

La demencia por lo tanto no es una enfermedad por sí misma, sino que es un término que engloba diferentes enfermedades, como la demencia tipo Alzheimer, la demencia vascular, la demencia por cuerpos de Lewy, etc.

¿Que es la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que tiene sus inicios en la edad adulta. Aparece de manera lenta y su curso es progresivo e irreversible.

El motivo de estos síntomas es la muerte gradual de las células del cerebro denominadas neuronas.

En su manera más típica o representativa, el inicio corresponde a una pérdida de la memoria inmediata que cada vez va aumentando con el tiempo y va afectando a otras funciones cognitivas (lenguaje, orientación, razonamiento, personalidad…) hasta afectar finalmente a todas las funciones cerebrales.

¿Es una enfermedad hereditaria?

Existen dos tipos de enfermedad de Alzheimer. El Alzheimer Senil, que corresponde al 99% de la población que padece la enfermedad y esta no tiene una relación directa genética o hereditaria.  Aparece a partir de los 65 años y sus causas son muy diversas. Aquí la carga genética no es tan importante y por el hecho de tener un familiar con Alzheimer no implica que vayamos que tener la enfermedad.

El Alzheimer presenil es el que aparece de manera precoz (entre los 45 a los 64 años) y tiene una causa hereditaria. Solo corresponde a menos de un 1% de las personas que padecen la enfermedad.

¿Qué síntomas y etapas tiene la enfermedad?

Los síntomas se dividen en tres etapas según el curso de la enfermedad: leve, moderado y severo. 

Inicio de la enfermedad
Deterioro cognitivo leve:

· Olvidos repetidos y dificultad para memorizar hechos recientes
· Desorientarse en lugares conocidos
· Preguntar repetidamente las mismas cosas
· Dificultad para realizar tareas que requieran de organización y sean complejas (cocinar para mucha gente, hacer tareas del banco…)
· Estar desorientado en el día que es, el mes, el año o la estación del año en la que estamos.
· Cambios en la personalidad (irritabilidad, depresión, ansiedad, desinhibición, falta de interés…)
· Alteraciones en la higiene personal y de la limpieza del hogar.
· Leves alteraciones en el lenguaje a la hora de querer denominar (fenómeno de la “punta de la lengua“) de manera frecuente.

Fase intermedia de la enfermedad
Deterioro cognitivo moderado:
· Las pérdidas de memoria se evidencian cada vez más (repitiendo las mismas anécdotas, las mismas preguntas, los mismos comentarios).
· Pérdida de la capacidad para ir a comprar o cocinar
· Necesita ayuda o supervisión para la higiene personal
· Puede llegar a perderse si camina solo por la calle
· Cada vez tiene más problemas para hablar y para decir aquello que quiere decir comete algunos errores (no encuentra la palabra y la sustituye por otra, uso continuo de “eso” “aquello”, etc).
· Alteraciones de conducta, como agresividad, irritabilidad, desconfianza.
· Pueden aparecer delirios (creencia de que nos roban o que hablan de nosotros) o alucinaciones visuales.
· Considerar real lo que ven en la televisión o en las revistas.
· Errores a la hora de identificar a la gente conocida.

Fase final de la enfermedad
Deterioro cognitivo severo:
· Las dificultades con el lenguaje se vuelven evidentes. Dificultades para hablar y para comprender.
· Alteración importante de reconocimiento de las personas.
· Comportamientos inadecuados en público.
· Desorientación incluso en lugares habituales.
· Incontinencia urinaria y fecal.
· Dificultades para tragar.
· Caminar se vuelve cada vez más inestable, hasta que la movilidad se ve reducida a una silla de ruedas o a una cama.

¿Es diferente la enfermedad de una persona a otra?

Si. A cada persona le puede afectar de una manera distinta tanto en la aparición de los síntomas, como en la duración, como en la velocidad de su progresión. Aunque existe un patrón determinado para todos, cada sintomatología depende de cada persona y de sus condiciones físicas, afectivas y sociales.

Aunque la aparición de la enfermedad de Alzheimer típica está asociada a una pérdida de memoria existen otras maneras de inicio de la enfermedad, como por ejemplo un declive del lenguaje. En todo caso es importante acudir a que nos hagan un buen diagnóstico para conocer el perfil del deterioro.

¿Existe tratamiento?

Hoy en día no existe una cura para la enfermedad de Alzheimer y, de hecho, este es el objetivo de muchas de las investigaciones actuales.

Existen medicamentos que ayudan a paliar temporalmente la sintomatología de la enfermedad. Entre los más frecuentes están la Rivastigmina (Prometax, Exelon), la Memantina (Ebixa, Axura), el Donepezilo (Aricept) y la Galantamina (Reminyl).

También se recomienda tratar la enfermedad desde la estimulación cognitiva, potenciar la interacción social, realizar ejercicio físico y mantener una dieta saludable, en definitiva, una vida sana.

Si no existe tratamiento ¿Por qué conocer el diagnóstico?

En caso de detectar síntomas en nuestros familiares que nos pueda hacer sospechar de demencia, es importante acudir al médico de cabecera o al neurólogo directamente, para poder realizar un buen diagnóstico diferencial. Así podremos descartar que esos síntomas no sean debidos a alguna causa secundaria de la que pueda ser tratada.

En el caso de un diagnóstico de enfermedad de Alzheimer en un estadio muy precoz y aún leve, puede otorgarle a la persona la capacidad de decidir acerca de su futuro y tener a su alcance los cuidados y tratamientos más adecuados para mejorar transitoriamente los síntomas.

¿Qué probabilidad hay de padecer la enfermedad?

A partir de los 65 años hay muchos factores que pueden actuar como factores de riego de la enfermedad. A medida que vamos envejeciendo la probabilidad de tener demencia aumenta, llegando al 20% a la edad de 90 años.

Probabilidad de padecer Alzheimer

García García, F. J., Sánchez Ayala, M. I., Pérez Martín, A., Martin Corre, E., Marsal Alonso, C., Rodríguez Ferrer, G., … & Gutiérrez Ávila, G. (2001). Prevalencia de demencia y de sus subtipos principales en sujetos mayores de 65 años: efecto de la educación y ocupación: estudio Toledo. Medicina clínica, 116(11), 401-407.

¿Mejor en casa o en una residencia?

La persona puede estar en el hogar siempre y cuando esté bien cuidada y cuente con la atención sanitaria requerida para su bienestar, aunque a medida que vaya avanzando la enfermedad cubrir sus necesidades básicas y sus cuidados médicos se irá volviendo cada vez más complicado.

Para tomar una decisión debe de debatirse entre los miembros de la familia cuál el recurso que más se habitúe al bienestar de todos.

Existen recursos para poder recurrir a la ayuda de profesionales como por ejemplo: centros de día, viviendas tuteladas, residencias y ayudas en el domicilio.

En el caso de la residencia 24 horas es una decisión difícil para la familia, puede llegar a ser duro, doloroso y que aparezcan sentimientos de culpabilidad. Aún así, debemos de priorizar el bienestar del enfermo para que reciba la mejor asistencia continuada posible. Este recurso puede llegar a ser la opción que mejor se ajuste a la necesidad de todos los implicados, sobretodo en etapas muy avanzadas de la enfermedad.

¿Cómo prevenir la enfermedad de Alzheimer?

Aún se desconocen los factores concomitantes de la enfermedad de Alzheimer y se cree que son muchas las variables que producen la demencia.

Diferentes estudios potencian la importancia de una vida saludable para esquivar la enfermedad. Es importante evitar una vida sedentaria realizando ejercicio a diario y actividades que requieran de estimulación mental.

Algunas recomendaciones médicas incluyen el control de los niveles de colesterol, la tensión arterial, el peso, la diabetes y evitar consumos excesivos de alcohol y tabaco.

En definitiva, llevar una vida sana es la principal recomendación.

8 Comments

  1. Maria dice:

    Me ha gustado mucho el artículo. Me ha resuelto algunas de las dudas que tenía sobre el Alzheimer. Muchas gracias por la ayuda.

  2. Wanda I. Rivera dice:

    Buen articulo, explicado en palabras fácil de entender y que abarca a grandes rasgos, los conceptos básicos de la enfermedad.

    • Neuropsicoblog dice:

      Muchas gracias por el comentario Wanda, un pequeño empuje para seguir escribiendo. Iré publicando artículos relacionados con el Alzheimer pero también sobre otras demencias, de neuroanatomía y neuropsicología. Si te gustaría que escribiera sobre algun tema en particular sólo hace falta que me lo digas. Gracias de nuevo.

  3. Anna dice:

    Interesante articulo y muy bien explicado. Como Maria dice me ha resuelto dudas que tenia pendiente de entender de la enfermedad.

  4. Sonia dice:

    Excelente. Muy claro y didáctico.
    Muchas gracias por las dudas resueltas

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